- Moeve Chemicals ha aportado su experiencia técnica e industrial al desarrollo de una nueva certificación ISCC de huella de carbono (CFC por sus siglas en inglés), diseñada para proporcionar un marco independiente que certifique la transparencia, la reproducibilidad y la credibilidad en las evaluaciones y la contabilización de la huella de carbono de los productos
- La certificación se ha puesto a prueba mediante una auditoría realizada en la planta química de Moeve Chemicals en Palos de la Frontera (España), lo que ha permitido aplicar el nuevo marco en un entorno industrial real y poner en práctica el enfoque basado en las energías renovables
- Este avance se basa en los conocimientos adquiridos a través de la metodología Low Carbon, propiedad de Moeve Chemicals, que se fundamenta en el uso de biometano para una producción sostenible y que ha sido verificada de forma independiente por AENOR en toda la red de producción mundial de la empresa
- Más allá del exitoso proyecto piloto de ISCC CFC en Palos de la Frontera, Moeve Chemicals es la primera empresa en utilizar esta certificación para respaldar la huella de carbono del producto (PCF) de su NextLab R100, elaborado a partir de materias primas renovables certificadas por ISCC PLUS (categoría de materias primas de base biológica con ISCC PLUS, enfoque de balance de masa con ISCC) y electricidad renovable, y fabricado en Puente Mayorga
La planta de fenol de Moeve Chemicals en Huelva (España) se ha convertido en la primera instalación en ser auditada según los requisitos de la nueva certificación ISCC de huella de carbono (CFC) para la fabricación de productos basados en el uso de biometano. El ámbito de aplicación abarca los principales productos que se fabrican en la planta de Palos de la Frontera: fenol, acetona, alfa-metilestireno (AMS) y cumeno.
Esta iniciativa supone un importante paso adelante en el desarrollo de mecanismos de certificación para productos químicos con una menor huella de carbono, al tiempo que permite a los fabricantes de productos químicos y a sus clientes demostrar sus esfuerzos de descarbonización.
En concreto, la instalación, situada en el sur de España, ha servido como planta piloto para poner a prueba un nuevo sistema de certificación internacional en el que la metodología y la experiencia de Moeve Chemicals en materia de bajas emisiones de carbono han contribuido a desarrollar su enfoque basado en las energías renovables y el biometano. La metodología está diseñada para garantizar la transparencia, la reproducibilidad y la credibilidad en las evaluaciones y la contabilización de la huella de carbono de los productos cuando se utiliza una metodología de mitigación en la fabricación de productos químicos como el biometano.
La iniciativa, llevada a cabo por Moeve Chemicals, ISCC y Meo Carbon Solutions, refleja una ambición compartida por todo el sector: ir más allá de las metodologías desarrolladas individualmente por cada empresa para adoptar enfoques escalables que puedan contribuir a la descarbonización de las cadenas de valor químicas.
«La descarbonización de la industria química requiere innovación en la forma de producir, pero también mecanismos sólidos y transparentes para demostrar los avances que se están logrando», afirmó Alfredo López, director global de Seguridad, Energía y Sostenibilidad de Moeve Chemicals.
«Nos sentimos especialmente orgullosos de que la experiencia que hemos adquirido mediante el desarrollo y la aplicación de nuestra metodología de bajas emisiones de carbono haya contribuido al trabajo de ISCC en este nuevo marco de certificación, y de que nuestra planta de Palos haya sido seleccionada para poner a prueba su aplicación en un entorno industrial». «Este es un paso importante para pasar de una solución empresarial a un enfoque con el potencial de impulsar la transformación de todo el sector».
Aprovechar la experiencia del sector para desarrollar un marco de certificación
La contribución de Moeve Chemicals al nuevo marco de ISCC se basa en la experiencia de la empresa en el desarrollo de un sistema propio para la producción de soluciones químicas con bajas emisiones de carbono.
La metodología, verificada de forma independiente por AENOR, se desarrolló para garantizar la transparencia, la trazabilidad y la coherencia en la asignación y gestión de los atributos de energía renovable en todas las operaciones de Moeve Chemicals. Apoya una gama de productos con bajas emisiones de carbono diseñada para reducir la huella de carbono de los productos, al tiempo que se mantiene la calidad, el rendimiento y la fiabilidad de las alternativas convencionales.
En julio de 2026, Moeve Chemicals anunció que había completado la verificación de toda su red mundial de fabricación. Tras la verificación de sus instalaciones en Brasil y Shanghái, todas las plantas de producción de Moeve Chemicals quedaron autorizadas para fabricar y suministrar productos conforme a su enfoque Low Carbon verificado.
Los conocimientos adquiridos gracias al desarrollo, la verificación por parte de terceros y la implantación a nivel mundial de esta metodología han proporcionado una experiencia industrial práctica que Moeve Chemicals ha compartido para apoyar la labor de ISCC en relación con la nueva certificación.
La auditoría piloto realizada en la planta de Moeve Chemicals en Palos de la Frontera supone un hito importante en ese proceso, ya que permite poner a prueba los requisitos de certificación propuestos en una instalación química en funcionamiento.
De la certificación piloto a los productos a base de materias primas renovables
Los principios en los que se basa el marco ISCC CFC también pueden aplicarse a los productos químicos fabricados a partir de materias primas renovables, lo que permite realizar declaraciones transparentes y verificadas de forma independiente sobre la huella de carbono del producto (PCF).
Partiendo de su papel en el desarrollo y la puesta en marcha piloto de la certificación en Palos de la Frontera, Moeve Chemicals se ha convertido ahora en la primera empresa en aplicar el marco ISCC CFC a un producto químico de origen renovable certificado según ISCC PLUS (enfoque de balance de masa con ISCC). La certificación ofrece una verificación independiente de la huella de carbono del producto (PCF) del NextLab R100, fabricado en las instalaciones de la empresa en Puente Mayorga, España.
Moeve es una compañía internacional, formada por más de 11 000 empleados, comprometida con la energía y la movilidad sostenibles, cuya ambición es ser uno de los motores de la transición energética en Europa y acelerar su descarbonización y la de sus clientes.
Tras más de 90 años siendo un referente del sector energético como Cepsa, en 2024 lanzó su nueva marca, Moeve, que refleja la aceleración de su transformación para liderar la producción de energías sostenibles basadas en moléculas verdes, como hidrógeno verde y biocombustibles de segunda generación, y la producción de productos químicos sostenibles. Asimismo, la compañía está desarrollando una amplia red de carga eléctrica ultrarrápida en España y Portugal para impulsar la movilidad sostenible.
A través de su plan estratégico para 2030, Positive Motion, Moeve trabaja para transformar la movilidad y la energía con el fin de crear un mundo mejor, garantizando el suministro energético de hoy y centrándose en facilitar la energía sostenible del mañana.
Esta iniciativa supone un importante paso adelante en el desarrollo de mecanismos de certificación para productos químicos con una menor huella de carbono, al tiempo que permite a los fabricantes de productos químicos y a sus clientes demostrar sus esfuerzos de descarbonización.
En concreto, la instalación, situada en el sur de España, ha servido como planta piloto para poner a prueba un nuevo sistema de certificación internacional en el que la metodología y la experiencia de Moeve Chemicals en materia de bajas emisiones de carbono han contribuido a desarrollar su enfoque basado en las energías renovables y el biometano. La metodología está diseñada para garantizar la transparencia, la reproducibilidad y la credibilidad en las evaluaciones y la contabilización de la huella de carbono de los productos cuando se utiliza una metodología de mitigación en la fabricación de productos químicos como el biometano.
La iniciativa, llevada a cabo por Moeve Chemicals, ISCC y Meo Carbon Solutions, refleja una ambición compartida por todo el sector: ir más allá de las metodologías desarrolladas individualmente por cada empresa para adoptar enfoques escalables que puedan contribuir a la descarbonización de las cadenas de valor químicas.
«La descarbonización de la industria química requiere innovación en la forma de producir, pero también mecanismos sólidos y transparentes para demostrar los avances que se están logrando», afirmó Alfredo López, director global de Seguridad, Energía y Sostenibilidad de Moeve Chemicals.
«Nos sentimos especialmente orgullosos de que la experiencia que hemos adquirido mediante el desarrollo y la aplicación de nuestra metodología de bajas emisiones de carbono haya contribuido al trabajo de ISCC en este nuevo marco de certificación, y de que nuestra planta de Palos haya sido seleccionada para poner a prueba su aplicación en un entorno industrial». «Este es un paso importante para pasar de una solución empresarial a un enfoque con el potencial de impulsar la transformación de todo el sector».
Aprovechar la experiencia del sector para desarrollar un marco de certificación
La contribución de Moeve Chemicals al nuevo marco de ISCC se basa en la experiencia de la empresa en el desarrollo de un sistema propio para la producción de soluciones químicas con bajas emisiones de carbono.
La metodología, verificada de forma independiente por AENOR, se desarrolló para garantizar la transparencia, la trazabilidad y la coherencia en la asignación y gestión de los atributos de energía renovable en todas las operaciones de Moeve Chemicals. Apoya una gama de productos con bajas emisiones de carbono diseñada para reducir la huella de carbono de los productos, al tiempo que se mantiene la calidad, el rendimiento y la fiabilidad de las alternativas convencionales.
En julio de 2026, Moeve Chemicals anunció que había completado la verificación de toda su red mundial de fabricación. Tras la verificación de sus instalaciones en Brasil y Shanghái, todas las plantas de producción de Moeve Chemicals quedaron autorizadas para fabricar y suministrar productos conforme a su enfoque Low Carbon verificado.
Los conocimientos adquiridos gracias al desarrollo, la verificación por parte de terceros y la implantación a nivel mundial de esta metodología han proporcionado una experiencia industrial práctica que Moeve Chemicals ha compartido para apoyar la labor de ISCC en relación con la nueva certificación.
La auditoría piloto realizada en la planta de Moeve Chemicals en Palos de la Frontera supone un hito importante en ese proceso, ya que permite poner a prueba los requisitos de certificación propuestos en una instalación química en funcionamiento.
De la certificación piloto a los productos a base de materias primas renovables
Los principios en los que se basa el marco ISCC CFC también pueden aplicarse a los productos químicos fabricados a partir de materias primas renovables, lo que permite realizar declaraciones transparentes y verificadas de forma independiente sobre la huella de carbono del producto (PCF).
Partiendo de su papel en el desarrollo y la puesta en marcha piloto de la certificación en Palos de la Frontera, Moeve Chemicals se ha convertido ahora en la primera empresa en aplicar el marco ISCC CFC a un producto químico de origen renovable certificado según ISCC PLUS (enfoque de balance de masa con ISCC). La certificación ofrece una verificación independiente de la huella de carbono del producto (PCF) del NextLab R100, fabricado en las instalaciones de la empresa en Puente Mayorga, España.
Moeve es una compañía internacional, formada por más de 11 000 empleados, comprometida con la energía y la movilidad sostenibles, cuya ambición es ser uno de los motores de la transición energética en Europa y acelerar su descarbonización y la de sus clientes.
Tras más de 90 años siendo un referente del sector energético como Cepsa, en 2024 lanzó su nueva marca, Moeve, que refleja la aceleración de su transformación para liderar la producción de energías sostenibles basadas en moléculas verdes, como hidrógeno verde y biocombustibles de segunda generación, y la producción de productos químicos sostenibles. Asimismo, la compañía está desarrollando una amplia red de carga eléctrica ultrarrápida en España y Portugal para impulsar la movilidad sostenible.
A través de su plan estratégico para 2030, Positive Motion, Moeve trabaja para transformar la movilidad y la energía con el fin de crear un mundo mejor, garantizando el suministro energético de hoy y centrándose en facilitar la energía sostenible del mañana.